Ley de Transparencia Corporativa: El camino hacia un mejor cumplimiento de las normas contra el blanqueo de capitales
Según los últimos informes, Estados Unidos ocupa el primer lugar en incumplimiento de las regulaciones contra el lavado de dinero. Se impusieron alrededor de 12 sanciones a bancos estadounidenses, siendo Goldman Sachs quien recibió la multa más alta, de 3300 millones de euros (3900 millones de dólares). Ante el aumento de las actividades de lavado de dinero en Estados Unidos, se elaboró la Ley de Transparencia Corporativa. Recientemente, el Senado aprobó la ley. Las instituciones financieras de Estados Unidos tienen hasta enero de 2022 para informar a FinCEN, de acuerdo con la legislación actualizada. Una vez que la ley entre en vigor, las empresas estadounidenses deberán informar a la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) sobre sus beneficiarios finales (UBO, por sus siglas en inglés). En 2022, las nuevas sociedades de responsabilidad limitada (LLC, por sus siglas en inglés) deberán informar sobre sus UBO, así como sobre cualquier cambio en los beneficiarios finales. Sin embargo, las empresas constituidas antes de la fecha de entrada en vigor tendrán dos años para informar a FinCEN. Analicemos en detalle la Ley de Transparencia Corporativa y cómo las empresas pueden cumplirla de manera eficiente.
Más información: Multas récord impuestas a bancos por incumplimiento de las normas KYC/AML.
¿Qué es la Ley de Transparencia Empresarial?
La Ley de Transparencia Corporativa (CTA, por sus siglas en inglés) ordena a la FinCEN mantener un registro nacional de todos los beneficiarios finales (UBO, por sus siglas en inglés) de las empresas en los Estados Unidos. Cualquier cambio en los UBO también debe ser reportado. La Ley se centra en eliminar las empresas fantasma que facilitan el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.
Requisitos para la Ley de Transparencia Corporativa
Según esta ley, el término beneficiario final se refiere a cualquier persona que posea el 25 % o más del capital social, ejerza un control sustancial sobre la empresa o reciba beneficios derivados de sus activos. Por lo tanto, la verificación de estos interesados es fundamental para la empresa.
Las recomendaciones del GAFI sobre las mejores prácticas en materia de titularidad real para personas jurídicas se han clasificado mejor en la Ley de Transparencia Corporativa de 2019. Según esta ley, las empresas deben proporcionar a FinCEN la siguiente información sobre los beneficiarios finales.
- Nombre legal completo del propietario
- Fecha de nacimiento del propietario
- Dirección residencial o comercial actual
- Número de identificación único, como el que figura en el pasaporte, el permiso de conducir o el documento nacional de identidad.
La empresa debe presentar un informe anual a FinCEN con los beneficiarios finales actuales y cualquier cambio en los propietarios del año anterior.

Escenario actual de la CTA
Según la situación actual, algunas secciones de la Ley requieren mayor claridad y especificación para abordar detalles menores. La Ley de Transparencia Corporativa no define claramente a los beneficiarios finales como autoridades de control sustanciales, ya sean directas o indirectas. Cualquier deficiencia en la Ley puede generar mayores dificultades para las empresas, y las infracciones acarrearán sanciones más severas.
Se supervisará a cualquier persona que participe en la creación de entidades jurídicas, como los abogados. Las versiones anteriores de la Ley de Transparencia Corporativa clasificaban a los agentes de constitución como entidades financieras y los sometían a las obligaciones de prevención del blanqueo de capitales y de información de la Ley de Secreto Bancario. En la versión actual de la Ley, se han eliminado las referencias a los agentes de constitución. Sin embargo, la facultad normativa otorgada al Departamento del Tesoro puede ampliar los requisitos para las empresas. Esto, en última instancia, ampliará el alcance de la posible responsabilidad penal.
Próximos pasos para las instituciones financieras
Hasta que se hayan decidido las acciones a largo plazo, aquí hay algunas acciones a corto plazo que deben considerar las corporaciones y entidades:
- Evalúe si su empresa ha informado o no sobre los requisitos de titularidad real de acuerdo con la Ley de Transparencia Corporativa.
- Cree una lista de verificación de los requisitos de presentación de informes.
- Según la Ley, se debe identificar a cada beneficiario final.
- Avalar todos los documentos de verificación de identidad de cada persona que se considere beneficiario final.
- Renovación del plan en caso de vencimiento de los documentos de los beneficiarios finales.
- Debe existir un sistema de clasificación de riesgos que tenga en cuenta variables como el país de origen, el servicio prestado y que categorice los niveles de riesgo dentro de las relaciones.
- Se debe adoptar un enfoque de "confiar pero verificar" si alguna de las informaciones plantea señales de alerta sugeridas por el GAFI.
- Debe existir un proceso sólido para mantener en contacto a los responsables de la presentación de informes. Esto incluye a las personas encargadas de recopilar información sobre los beneficiarios finales y presentarla ante FinCEN.
- El seguimiento anual para verificar el cumplimiento es importante.
- Deben asignarse recursos suficientes para un mejor cumplimiento de la nueva obligación de presentación de informes.
Sanciones por incumplimiento de la Ley de Transparencia Corporativa
La CTA ha anunciado fuertes sanciones para las empresas que no cumplan con la normativa. Según la ley, se deberá pagar una multa civil de 10 000 USD. Además, se han anunciado multas penales y penas de prisión de hasta tres años. Para cumplir con esta normativa y evitar multas o sanciones, es recomendable que las empresas con sede en EE. UU. implementen sistemas de control contra el blanqueo de capitales (AML).
Con la ayuda de la verificación AML, las organizaciones pueden comprobar a todas las partes interesadas e identificar a los clientes de alto riesgo antes de que se conviertan en un problema para la empresa. Esta verificación contrasta la identidad de la persona con numerosas listas de sanciones. Por último, las comprobaciones de debida diligencia reforzada también son una opción que puede ayudar a su empresa a cumplir con la normativa.
Resumiendo
El aumento de las actividades delictivas ha dado lugar a modificaciones en las normativas de Conozca a su Cliente (KYC) y contra el blanqueo de capitales (AML). Las nuevas leyes están diseñadas para que las medidas de diligencia debida y verificación de identidad del cliente sean lo más rigurosas posible. No se debe permitir que los delincuentes eludan estos controles bajo ningún concepto, y una mejor legislación puede ayudar a las empresas en este sentido. La Ley de Transparencia Corporativa (CTA) entrará en vigor en enero de 2022 y las empresas tienen hasta entonces para informar a FinCEN sobre sus beneficiarios finales. El incumplimiento de la CTA conlleva sanciones civiles de 10 000 USD, sanciones penales y hasta tres años de prisión.
El objetivo de la Ley de Transparencia Corporativa es combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo. Mediante el control contra el lavado de dinero, las empresas pueden garantizar una mayor diligencia debida con todos sus clientes. Esto no solo facilitará la incorporación de los clientes adecuados, sino que también ayudará a su empresa a cumplir mejor con la Ley de Transparencia Corporativa.
La verificación de identidad y el análisis de antecedentes de los beneficiarios finales mediante múltiples niveles son ahora imprescindibles para el sector financiero estadounidense. Todas las entidades de riesgo serán identificadas y reportadas oportunamente, reduciendo así el riesgo de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo en Estados Unidos.
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