Las economías mundiales están uniendo fuerzas con el GAFI en la lucha contra el blanqueo de capitales.
El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) se ha esforzado enormemente por erradicar los delitos financieros (lavado de dinero, financiación del terrorismo) a nivel mundial. Este organismo regulador recomendó importantes cambios en las prácticas de lucha contra el lavado de dinero (ALD) y examinó las prácticas de ALD de algunos de sus miembros (directos o indirectos), además de añadir nuevos países a su lista de miembros.
El GAFI es uno de los reguladores financieros globales más influyentes. Cuenta con 39 miembros de pleno derecho y varios miembros asociados (APG, CFATF, EAG, etc.) en todo el mundo, que trabajan para la implementación rigurosa de las regulaciones contra el lavado de dinero. El GAFI se esfuerza constantemente por erradicar el lavado de dinero en todos los países y territorios. Numerosos sectores, tanto financieros como no financieros, se han sumado al ámbito de las entidades sujetas a las recomendaciones del GAFI.
Con el fin de garantizar el cumplimiento global, el GAFI busca constantemente lagunas en las regulaciones y prácticas de cumplimiento de los países miembros en materia de prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo (PBC/FT). La revisión periódica de las prácticas de PBC/FT de sus países miembros forma parte de sus operaciones.
También en 2019, el GAFI tomó algunas medidas vitales para ampliar el alcance de sus regulaciones a nivel mundial y para cubrir las brechas entre los países regulaciones ALD.
Arabia Saudita se convirtió en el primer miembro árabe del GAFI.
El GAFI amplía el alcance de sus regulaciones a nivel global mediante la incorporación de nuevos miembros. Para ser miembro del GAFI, el país debe cumplir plenamente con sus recomendaciones, lo que hace prácticamente imposible que los delincuentes se aprovechen de esta situación.
Arabia Saudita está marcando la pauta para los países árabes y de Oriente Medio al convertirse en miembro del GAFI. El país ya aplicaba las regulaciones globales contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo durante los últimos cuatro años. Además, en marzo de 2019, estuvo a punto de ser incluido en la lista negra del GAFI, pero lo evitó por poco y ahora es miembro de pleno derecho.
Las instituciones financieras y las empresas que ofrecen cualquier tipo de servicio financiero deberán cumplir con las regulaciones globales contra el lavado de dinero (AML). Esto significa que las últimas recomendaciones del GAFI sobre AML relativas a las criptomonedas y el sector legal también se aplicarán a las entidades obligadas a informar en Arabia Saudita. Esta iniciativa de Arabia Saudita impulsará la actividad empresarial en el país, ya que se le reconoce como un país seguro al cumplir plenamente con las 40 recomendaciones del GAFI. Sin embargo, las empresas en el país estarán bajo la estricta supervisión de las autoridades reguladoras.
Ya es hora de que las empresas en Arabia Saudita reconozcan la necesidad crucial de cumplir plenamente con las normas contra el lavado de dinero.
Pakistán en la lista gris
El GAFI supervisa a sus países miembros evaluando sus esfuerzos para eliminar el lavado de dinero y la financiación del terrorismo. Pakistán es miembro del Grupo Asia-Pacífico contra el Lavado de Dinero (APG) y ha estado bajo la supervisión del GAFI desde 2018. El motivo de esta supervisión son los atentados terroristas en la India. Las autoridades indias afirmaron que la actividad terrorista fue perpetrada por un grupo terrorista en Pakistán. Además, los Papeles de Panamá pusieron en entredicho las prácticas de Pakistán en materia de prevención del lavado de dinero y la financiación del terrorismo. Las autoridades reguladoras de Pakistán deben adoptar las medidas proactivas recomendadas por el GAFI para ser eliminadas de la lista gris.
En 2019, el GAFI realizó un análisis de las prácticas de lucha contra el blanqueo de capitales de las instituciones reguladoras en Pakistán. Aún se debe decidir si Pakistán se incluirá o no en la lista negra.
Esto demuestra que el GAFI no ignora ningún tipo de incumplimiento por parte de sus Estados miembros. Para mantener la buena imagen de su país, los Estados miembros se esfuerzan constantemente por adoptar prácticas rigurosas para garantizar el cumplimiento de las normas contra el lavado de dinero en el sector empresarial (financiero y no financiero). Convertirse en miembro del GAFI es solo el primer paso; los países deben someterse a evaluaciones periódicas del GAFI y mantener una infraestructura financiera libre de delitos.
Por lo tanto, las empresas en los países miembros de pleno derecho e indirectos necesitan urgentemente cumplir plenamente con las normas contra el lavado de dinero. El incumplimiento conlleva graves consecuencias, como multas cuantiosas, pérdida de calificación crediticia y pérdida de credibilidad, entre otras.
Cambios en las regulaciones del GAFI
El GAFI emite recomendaciones siempre que detecta alguna laguna en las normativas mundiales contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. En 2019, la autoridad formuló importantes recomendaciones a sus países miembros.
El GAFI recomendó el cumplimiento de las normas contra el lavado de dinero (AML) para el sector legal y de criptomonedas en 2019. El sector legal está obligado a verificar a los beneficiarios finales (UBO, por sus siglas en inglés) de las entidades que representan.
Además, las empresas de criptomonedas están obligadas a practicar Cumplimiento de AML y KYC igual que el sector financiero.
El motivo de estas nuevas recomendaciones es el aumento del fraude en estos sectores. Las criptomonedas son ampliamente utilizadas por delincuentes financieros a nivel mundial. Según un informe, en 2018 se robaron 1.1 millones de dólares en criptomonedas. Por otro lado, el sector legal también es utilizado por quienes lavan dinero para incorporar fondos ilícitos a los ingresos de empresas fantasma. Por ello, los profesionales del derecho deben verificar la identidad de los beneficiarios finales de las entidades comerciales a las que prestan sus servicios.
El GAFI también recomienda a los comerciantes de arte y de metales preciosos que apliquen los procedimientos de verificación de identidad (KYC) a sus clientes y que informen sobre las transacciones que superen el umbral predeterminado.
¿Por qué las empresas deben cumplir con las normas contra el lavado de dinero?
Las empresas de los sectores financiero y no financiero están incluidas en el ámbito de aplicación de las recomendaciones del GAFI en materia de prevención del blanqueo de capitales. Al operar en países miembros, ya sean plenos o indirectos, del GAFI, las empresas están obligadas a cumplir rigurosamente con la normativa global contra el blanqueo de capitales. El incumplimiento de estas prácticas conlleva graves consecuencias.
El incumplimiento puede acarrear multas, pérdida de credibilidad, deterioro de la calificación crediticia y del valor de mercado, e incluso, en algunos casos, el cierre definitivo de la entidad infractora. Por ejemplo, la sucursal de Danske Bank en Estonia fue clausurada debido a un grave escándalo de blanqueo de capitales. El banco también se enfrentó a varias demandas y cuantiosas multas.
Los recientes esfuerzos del GAFI demuestran que la entidad no escatimará esfuerzos para eliminar el lavado de dinero a nivel mundial. Por lo tanto, las empresas no tienen otra opción que tomar medidas proactivas contra el delito financiero. KYC y detección de AML Realizar una verificación de los clientes antes de su incorporación elimina el riesgo desde el principio. Mejora la credibilidad y la calificación crediticia de la empresa, además de prevenir el fraude de forma proactiva. Estas medidas ayudarán a las empresas a obtener una ventaja competitiva. Por lo tanto, estas acciones proactivas generan una situación beneficiosa para ambas partes.
