El conocimiento de sus transacciones (KYT) impulsa sus esfuerzos de KYC.
Problemas de integración, falta de atributos adecuados y cómo Conozca a sus clientes (KYC) La gestión de estos problemas plantea algunas cuestiones críticas que afronta actualmente el sector de los servicios financieros. Para abordar estas dificultades, están surgiendo nuevas soluciones en el ámbito de la tecnología regulatoria (Regtech). Estas soluciones están diseñadas para ayudar a los bancos e instituciones financieras en la incorporación de clientes, la realización de la debida diligencia y la verificación de antecedentes en listas de sanciones.
En las instituciones financieras, es importante saber cómo las transacciones financieras llevan consigo fragmentos de información que a menudo son difíciles de rastrear. Estos mensajes financieros incluyen liquidaciones, facturas e incluso documentos regulatorios. Dichos mensajes deben rastrearse adecuadamente con su registro respectivo que se utiliza en etapas posteriores para auditorías, ya sea para investigación o AML propósitos.
Los procesos de cumplimiento suelen ser tediosos, complejos y engorrosos. Debido a las crecientes dificultades en la recuperación de datos, las débiles medidas de diligencia debida y los procesos insuficientes para el monitoreo de transacciones, las instituciones financieras se enfrentan a situaciones difíciles. Ante estos problemas, los expertos introdujeron el concepto de "Conozca su transacción" (KYT, por sus siglas en inglés), que se centra en que las instituciones financieras gestionen conjuntos de datos más precisos, completos y detallados, específicos de cada transacción.
Un análisis profundo de KYT
Conozca su transacción Se lleva a cabo para verificar y monitorear las transacciones realizadas por los clientes. Algunas de las principales transacciones financieras asociadas con las cuentas de los clientes incluyen transacciones en efectivo y con tarjeta, transacciones transfronterizas, remesas entrantes y salientes, y transacciones de financiamiento comercial y transfronterizo.
Cualquier banco o institución financiera desearía conocer todos los detalles de estas transacciones, especialmente cuando intervienen terceros. Estos detalles permiten comprender el propósito y la naturaleza de la transacción, detectar comportamientos sospechosos y realizar análisis más exhaustivos. Para lograr este objetivo de manera eficiente, muchas instituciones están creando diversos modelos de datos basados en diferentes parámetros, como el nombre del cliente, los patrones de transacción, el país de origen, el tipo de transacción, el banco emisor, etc.
La solución "Conozca su transacción" (KYT, por sus siglas en inglés) es un modelo que facilita a los bancos el monitoreo y el análisis detallado de las transacciones para detectar actividades sospechosas o fraudulentas como parte del proceso de análisis transaccional. Este análisis se realiza internamente sobre los datos del banco para identificar transacciones fraudulentas. Los resultados del proceso constituyen evidencia sólida, lo que ayuda a las instituciones a protegerse contra el fraude y las sanciones regulatorias.
Por qué KYC no es suficiente
Las instituciones financieras se enfrentan a estrictas Requisitos de KYC y están obligados a cumplir con las directrices acordadas por los reguladores internacionales. Si bien estas directrices muestran uniformidad en la información que debe conocerse sobre el cliente, los requisitos no pueden considerarse estándares internacionalmente aceptados. Algunos países han definido normas y procesos adecuados para cumplir con estos requisitos, mientras que otros han dejado a criterio de las empresas la adopción de su propia estrategia.
Actualmente, la mayoría de las instituciones aún dependen de procesos manuales estáticos. Esto significa que, una vez realizado el proceso de verificación de identidad (KYC) y la debida diligencia del cliente, en la mayoría de los casos no existe un seguimiento continuo para garantizar que el cliente no represente ningún riesgo a largo plazo. De hecho, una vez que el cliente se incorpora, el expediente o registro de esa persona o empresa se conserva en formato físico hasta que la ley exija lo contrario. Esto plantea un desafío para los bancos y otras instituciones financieras: ¿cómo pueden llevar a cabo una debida diligencia continua y eficaz sobre sus clientes sin perjudicar su experiencia?
Con la irrupción de la tecnología en las instituciones financieras, el cumplimiento normativo en materia de delitos financieros se ha convertido en un área delicada que requiere mayor atención. Teniendo en cuenta las tendencias del mercado y la creciente transparencia de los participantes, los reguladores serán más estrictos y minuciosos en los próximos años. Los legisladores están elaborando nuevas normativas para proteger a los inversores y ayudar a las instituciones a combatir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
El simple hecho de «conocer al cliente» no bastará para que las empresas prevengan el fraude financiero. Conocer cada transacción se convertirá en un requisito indispensable de la normativa futura. Y las empresas deben estar preparadas para ello.
Encontrar una aguja en un pajar
Al entrar en la cuarta revolución industrial, todos, ya sean banqueros, empresarios o gestores de activos, se enfrentan a la revolución digital. Un estudio revela que solo el 5 % de los pagos globales se realizaron en efectivo. Esto pone de manifiesto el importante cambio en la combinación de métodos de pago, con un crecimiento sustancial de las transacciones sin efectivo. Los analistas de negocios explican este crecimiento en relación con la llegada de la banca en línea y móvil, que ofrece una experiencia de cliente fluida.
Gracias a la accesibilidad omnicanal, los clientes ahora pueden acceder fácilmente a sus servicios financieros en cualquier momento y desde cualquier lugar. Sin embargo, dentro de estas transacciones legítimas, también existen algunas fraudulentas. Un estudio revela que el 99.85 % de las transacciones con tarjeta de crédito que se procesan diariamente parecen legales, por lo que detectar el fraude es como buscar una aguja en un pajar.
Por lo tanto, la verificación de identidad (KYT) es fundamental para el monitoreo constante de las transacciones y la detección de fraudes. Las soluciones KYT aprovechan la tecnología de inteligencia artificial (IA) que utiliza algoritmos de aprendizaje automático para detectar anomalías.
